Por: Griselda Ortíz
Cambios a flor de piel
Durante la adolescencia la piel sufre diferentes cambios y la misma es como un espejo: refleja todo lo que pasa dentro de ti física y emocionalmente. Uno de esos reflejos es el acné el cual irrita bastante, sobre todo cuando eres una figura pùblica que por tu estatus te obligas a proyectar una piel limpia, saludable y sin desperfectos.
El acné según el Dermatólogo Daniel Prieto, es un trastorno muy común de la piel que suele aparecer al comienzo de la pubertad. El cual es causado por la inflamación de pequeñas glándulas sebáceas que rodean el vello de la cara y del pecho. Aparece fundamentalmente en la pubertad y en la adolescencia. En la mayoría de las personas el acné tiende a desaparecer alrededor de los 25 años, pero hay personas muy sensibles en las que puede continuar hasta una edad más tardía.
Los cambios hormonales relacionados con el periodo menstrual y el embarazo pueden contribuir al desarrollo del acné. De igual modo, los irritantes del medio ambiente, como la contaminación, el calor intenso, la humedad o el frío son también factores condicionantes.
Durante la pubertad se incrementa la producción de hormonas sexuales masculinas (andrógenos) tanto en chicos como en chicas. Estas hormonas estimulan las glándulas sebáceas, produciendo mayores cantidades de grasa. En algunas personas, las glándulas sebáceas son extremadamente sensibles a los andrógenos. Estas personas pueden desarrollar un acné muy serio que requiere tratamiento médico.
Debido a los andrógenos, las glándulas sebáceas producen mayor cantidad de sebo. Simultáneamente se produce un estrechamiento del canal por donde debe salir éste, impidiendo su expulsión al exterior.
Cuando estas glándulas sebáceas se infectan por las bacterias habituales de la piel que se alimentan del propio sebo o grasa, es cuando se produce la aparición de los pequeños granos o espinillas, que son la característica de este proceso.
Estas bacterias eliminan una serie de productos de desecho que son irritantes para las glándulas sebáceas, lo que ocasiona su inflamación.
Muchos se preguntan de si existe alguna cura para las espinillas o acné, ya que es un problema que a algunos les ha costado bastante su eliminación total. Y es que de acuerdo al Doctor Prieto el acné no se cura totalmente, pero se puede controlar evitando:
- Ambientes muy húmedos y con productos químicos
- Reventarse las espinillas
- Algunas medicinas
- Algunos cosméticos grasos
No olvidemos de que existen algunos factores que pueden empeorar el acné:
- Estrés o tensión emocional
- El periodo menstrual
- Ciertas medicinas y productos químicos
Antes de acudir al dermatólogo es recomendable seguir estos prácticos consejos:
- Lavarse la cara dos veces al día, con un jabón suave. Asegurarse de lavarse la cara si está sudorosa. No restregarse la cara, ya que sólo se conseguirá empeorar el acné. Con todo, evitar el lavado demasiado frecuente, ya que también lo empeora.
- Evitar los peinados en los que el cabello esté constantemente rozando con la cara. Conviene mantener el cabello lo más limpio posible, especialmente si es de tipo graso.
- No se deben exprimir o reventar las espinillas. Esto empeora el acné y puede causar cicatrices.
- Evitar la exposición de la piel a mucho calor, mucho frío o mucha luz solar. La luz del sol puede mejorar el acné temporalmente, pero nunca curarlo. Evitar demasiada exposición solar, ya que puede llevar a sufrir quemaduras y cáncer de piel.
- Usar cremas hidratantes no grasas. Las cremas aceitosas producen el bloqueo de los poros y la aparición de las espinillas.
- No existe evidencia científica que demuestre que ciertos alimentos puedan causar acné. No obstante, si nos damos cuenta de que ciertos alimentos incrementan las espinillas, debemos evitarlos o reducir la ingesta de los mismos.
- Tener una dieta variada, beber bastante líquido y realizar ejercicio regularmente. Si la persona se encuentra bien, la piel también se encontrará bien.
- Consultar con un buen especialista es la mejor manera de cuidar la piel.
- El acné de tipo leve puede tratarse con este tratamiento casero. La duración debe ser entre seis y ocho semanas, para comprobar si tiene buenos resultados. Aunque a veces lleva su tiempo poder controlarlo.
Y para comenzar a combatirlo, comienza contigo misma en cuidarte y aceptar que no importa lo que los demás vean en ti, sino lo que eres realmente.


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